Consejos y trucos para un mejor resultado
Tijeras atascadas, papel que se arruga, pegamento que tarda en secar. Todos hemos pasado por pequeños obstáculos al crear cuencos de papel.
Si el papel se rompe al manipularlo, prueba a humedecerlo solo lo justo antes de moldear. Un exceso de agua debilita la estructura y dificulta el desmolde, mientras que un papel demasiado seco puede rasgarse con facilidad.
¿Pegamento que no adhiere bien? Asegúrate de mezclarlo en la proporción adecuada con agua y de aplicar capas finas y uniformes. La paciencia entre capas mejora la resistencia del cuenco final.
Para evitar burbujas de aire entre capas, utiliza un pincel para presionar suavemente el papel. Así conseguirás una textura más regular y un acabado profesional, incluso en tus primeros intentos.